SAN LUIS (NOV-2019)




Por fin salimos de casa a las 7AM del 11 de noviembre y antes de las 4 de la tarde ya estábamos en Merlo, inicio de la Travesía. El viaje fue muy bueno la camio viajaba constantemente por encima de los 120 pero el viento hacia que debía corregir la dirección. Me baje con un efecto como el del “jet lag”, un hormigueo en el cuerpo y el no poder mantenerme firme, con la sensación de irme hacia adelante. Una vez que alquilamos cabaña en el Pisis me acosté a dormir mientras Gra salía a dar una vuelta por el pueblo.
Salimos a cenar y volvimos con el cielo encapotado y en la cima de los Comechingones se veían los relámpagos, nos llovió toda la noche y amaneció con pronóstico de más lluvia, pero de golpe al mediodía se despejo por completo, Gra había conseguido un lugar para comer “bueno” y barato y para allá nos fuimos a almorzar. Un platazo enorme de ravioles de pollo y verdura con un montón de salsa boloñesa que apenas comí la mitad. Mientras volvíamos sentía la panza hinchada que me hizo pasar al baño pero solo fueron gases, me acosté a dormir la última siesta pero apenas me senté en la cama el impulso tremendo me zambullo al inodoro y comencé a vomitar 1,2,3,4 veces hasta que me calme, volví a la cama y me recosté, 10 minutos después otra vez me encontraba inclinado en el inodoro vomitando. Con chuchos de frío Gra me tapo y me quede dormido.
Como a las 6 de la tarde me despertó con una cucharita de 7up sin gas, la tome con gusto pero inmediatamente salte al inodoro. Era evidente que mi estómago no soportaba nada. Gra resolvió que había que ir al Hospital, busco un taxi. Como pude me levante y despacio me fui para la puerta, subimos al taxi y terminamos en la Guardia. Una hora después me llamaron para llenar una ficha, tomarme la presión y la temperatura (8/14 y 37.5)
Varias horas después me atiende una doctora y determina que tengo un cólico hepático y me receta la pichicata, me dice que espere que me la van a aplicar, al rato un enfermero me llama y me aplica una Buscapina.
Volvemos a la cabaña bajo un diluvio y me acuesto.
Me despierto a media mañana un poco mejor con hambre. Supuestamente hoy debíamos salir a pedalear y estoy desahuciado, Gra me prepara un té liviano con galletas de agua, mientras como paga un día más de alquiler y la lluvia continúa. Veo un rato la TV, parece que lo resisto y me vuelvo a acostar. Me despierta al mediodía, salió el Sol, había salido a comprar y me preparo pollo a la plancha con arroz, manzana y un café muy liviano. Me siento mejor pero estropeado para pedalear.

Jueves 14-2019-0700 AM.
Otra vez llueve o diluvia. Me siento bastante mejor pero sigo con la dieta. Estamos embolados y aburridos de estar en Merlo. Decidimos irnos con la Camio y conocer los lugares por donde debíamos con las bicis. A las 10AM bajo la lluvia salimos. Concarán y Tilisarao son dos ciudades muy coquetas con casas imponentes, Naschel más pequeña, no tan importante. Visitamos las parroquias muy bonitas y las plazas, grandes muy bien cuidadas y arregladas. La Toma, la más grande e importante, pero se ve mucha pobreza, lo único bien presentado es la parte del balneario.
Ya era pasado el mediodía, encontramos un lugar para almorzar (churrasco con puré y Canelones para Gra) dimos por concluido el tema turístico y llegar a Potrero de los Funes con tiempo para alquilar.
Antes de entrar a Volcán nos volvió a llover y cuando entramos al circuito (autódromo) el Sol rajaba la tierra. Encontramos Cabaña por Luca y media por día, (Cabañas Kuinta). Cosa loca Potreros, mucho lujo, cabañas y negocios a todo trapo con ese Hotel-Casino internacional (tiene habitaciones, pileta y confitería  en barcazas flotantes sobre el Lago), el famoso Lago totalmente oculto al turista con poco acceso y el circuito de carreras con los paredones de seguridad interrumpiendo los pasos, todo preparado para la próxima carrera pero hace varios años que no hay carreras en el lugar, (las carreras se mudaron al nuevo autódromo de Mercedes).
Como el día estaba hermoso bajamos las bicis y salimos a dar una vuelta al circuito (6.5 km), como el lugar está rodeado de sierras todo es para arriba. Como primer día de pedaleo para mí era suficiente volvimos a la cabaña.

Viernes 15-2019-11 AM
Recién para de llover después de una noche a puro relámpago y agua. Salimos a buscar plata y a encontrar un lugar donde tomar unos amargos cerca del Lago. Lo encontramos en la entrada al Hotel, entre mate y mate Gra se hizo amiga del guardia de seguridad y ya sabía cómo entrar a la confitería.
Luego del almuerzo (churrasquitos de pollo con papas) hicimos pileta y cuando bajo el Sol salimos para sacar fotos y tomar un café en la confitería flotante.
Ultima noche en Potrero y en San Luis, nos despedimos con cerveza artesanal y empanadas.

La vuelta fue por la cortada RN7, pero eso es otra historia.

NORTE CORDOBES – JULIO 2019


Gra me venía rompiendo con vamos a pedalear, dale vamos. Si últimamente tengo pocas ganas, la excusa era “hace mucho frío, no quiero resfriarme”. La situación era cada vez más tensa, hasta que apareció esta salida de Gustavo. Pasaba por pueblos que ya conocíamos (Colonia hogar, Ongamira) y era bastante cara, como puntos a mi favor, pero ella dijo vamos y no hubo más tu tía.
De pronto llego el invierno crudo y me resfrié, ahora si estaba más para la cucha que para pedalear, pero estaba sin más excusas. Y así salimos en la kombi de Gustavo los 6 ciclistas y Yo, con destino a Salsipuedes, Córdoba, para reunirnos con otros integrantes, Nora de Neuquén, el guía local y su ayudante.
Debíamos reunirnos en una cafetería pero llegamos una hora antes y entramos a tomar algo haciendo tiempo en una YPF. Gustavo se puso en contacto con Cristian (el guía) y vendrían todos a donde estábamos. Así la nueva consigna era vestirse de ciclista, yo me cambie como los demás pero no pensaba pedalear a menos que subiera la temperatura.
Por fin amaneció y apretujados en la Kombi partimos para la Capilla de SANTA CATALINA, punto de partida. Bajamos las bicis del tráiler, sacamos la foto de rigor y todos partieron, excepto yo, que me quede con Matías (ayudante, cocinero y conductor de la camioneta de apoyo).
6 de julio de 2019
SANTA CATALINA – ONGAMIRA – ISCHILIN   57 Km
Tramo muy duro sobre un camino de arenilla, a veces consolidada otras muy suelta y mucho serrucho. Y como si fuera poco con varias pendientes largas y altas, como el tramo para llegar a la Puerta del Cielo con 17km de subida y mucho viento en contra. Para colmo al guía se le ocurrió organizar el almuerzo metros antes de la puerta donde corría un viento helado y sin reparo alguno. Unos sanguchitos de carne guisada y descenso a Ongamira. Cuando llegamos nosotros el grueso del grupo ya había partido, preparamos café y salimos. A esta altura en la Kombi ya éramos 4, en una dura subida de un km, los alcanzamos y les servimos café calentito.
Y así llegamos a Ischilin, un poblado de unas 15 casas con solo 8 habitantes y La Rosada, Casa de Campo donde nos alojamos.
Cena: Pollo al Disco con Papas
Ischilin se hizo famosa porque aquí vivió sus últimos años el Maestro Fernando Fader.
La Rosada es una casa muy vieja totalmente reciclada, donde nos atendieron de 10, pero el lugar era tremendamente frio y nos esperaban con las puertas abiertas con 7 grados.
7 de julio de 2019
ISCHILIN LOS POZOS TULUMBA  48Km
Teniendo en cuenta el frio que hacía, nos levantamos tarde y desayunamos más tarde. Hicimos una recorrida por el poblado sacando fotos ya que estaba todo cerrado y partimos. Yo tuve una muy mala noche con mucha tos y volví a la camio.
Íbamos a pasar por la Casa museo de Fader pero había que desviarse 2Km y estaba cerrada. Así que pusimos rumbo a Los Pozos. A las 2 horas de subidas decidí pedalear, el camino se presentaba con fuertes bajadas y leves subidas pero con mucho serrucho y partes con mucha arenilla suelta que hacía difícil controlar la bici.
Venia bajando a más de 40Km y en plena curva la rueda delantera se enterró en la arenilla de milagro pude controlar y seguí. Nuevamente en otra bajada al ver tanta arenilla y serrucho me asuste y frene, cuando quise sacar el pie izquierdo de la traba, la bici se ladeo a la derecha y me caí golpeándome una costilla.
Llegamos a Los Pozos y encontramos un almacén cerrado sobre la RN60, con mesas en el exterior y con sol, ideal para almorzar. Plato del día: Guisado con arroz (riquísimo) y de postre queso y dulce.
Cruzamos la ruta y se terminaron las subidas y bajadas, era la hora de pedalear y con fuerte viento de frente.
Entre la resaca por la comida y el viento me dije hasta aquí llegamos y volví a la Kombi.
El grupo pedaleo hasta llegar a Tulumba, un pequeño pueblo muy antiguo con calles empedradas y cuyo mayor encanto es haber sido la cuna de Los hermanos Reynafe, los mismos que asesinaron a Facundo Quiroga. Además por aquí pasa el Antiguo Camino Real que iba al Alto Perú.
Nos Alojamos en el Hotel Municipal reciclado, donde sabían que íbamos pero no nos esperaban, debiendo esperar hasta las 12hs para poder bañarnos.
El restaurante estaba tercerizado y recién comenzaron a servir la cena a las 10,30 hs. Plato del día: Humita al plato y raviolones de verdura con salsa mixta.
8 de julio de 2019
TULUMBA CAMINIAGA CERRO COLORADO  70 Km
Si la noche anterior fue dura esta fue peor. A la tos se le agrego el resfrío y un fuerte dolor en la costilla golpeada, que me despertó y desperté a Gra varias veces esa noche.
Por lo tanto otra vez a la Camio, ahora acompañado por Gra, Margarita y el Dr. House. Después de cargar todo hicimos un citi tour y partimos, para los que pedaleaban con una linda trepada.
Llegamos al Río Las Juntas, donde paramos para comer algunas frutas y cereales secos.
El Dr. House decidió bajarse y Nora de Neuquén subió, nos adelantamos hasta Caminiaga para preparar el almuerzo en la plaza, pero las chicas que se habían alejado se encontraron con el dueño de la estación de servicio quien ofreció el lugar más reparado del frio ventarrón.
Plato del día: Lentejas con chori colorado y repollitos de brusela
Todas volvieron al pedal y se encontraron con las subidas y bajadas hasta llegar a Cerro Colorado.
Nos hospedamos en el Hotel del mismo nombre donde si nos esperaban y luego de un baño reparador fuimos bajando al comedor para sentarnos al lado del hogar a leña a saborear unos mates.
Se hizo la noche. Plato del día ASADO Y VINO, POSTRE BUDIN DE PAN MIXTO.
9 de julio de 2019
CERRO COLORADO GUAYASCATE SAN JOSÉ DE LA DORMIDA  35 Km
9 DE JULIO - FELIZ DIA DE LA INDEPENDENCIA. Amaneció hermoso, con perspectiva de buena temperatura. Por ser el último día debería haber sido un día tranquilo, pero No, el guía tenía programada una mañana intensa.
Cerro Colorado es muy conocida justamente por el Cerro, que se deja subir si estas en buenas condiciones y sos temerario, ya que varios tramos se hacen trepando con pies y manos, y además por tener la Casa de Don Atahualpa y su tumba.
Después de desayunar casi todos se fueron al Cerro, yo me quede en el Hotel y Margarita se cortó sola visitando el poblado.
Al rato veo volver a Gra con Gustavo, parece que la trepada era muy salvaje y cada uno amparándose en el otro, decidieron volver, para visitar la casa de Don Ata, como son unas cuadras y yo también tenía ganas, acepte y los tres nos fuimos en bici.
Bajamos unas cuadras, subimos otras y nos encontramos con un cartel con un desvío para el que quería hacer el Camino Peatonal ¿?. Gus insto a ir por este y nos encontramos con una bajada loca sobre las piedras hasta llegar a un arroyo donde debíamos pasar sobre unos troncos haciendo equilibrio con las bicis. Del otro lado comenzamos a subir sobre más piedras hasta llegar a la puerta de la Casa.
Toque la campana y espere y póngase con 100 mangos por persona.
Nos encontramos con una casa sencilla llena de recuerdos, distinciones y regalos y un dormitorio pequeño. Pasamos al jardín del fondo donde corría el rio, en el momento que unos guardaparques realizaban una suelta de pajaritos decomisados de un allanamiento.
El resto del grupo y Margarita llegaron a la Casa, mientras nosotros con Cristian el guía cruzamos el rio sobre unos troncos para conocer el patio del silencio, lugar donde Don Ata se adentraba para componer. Llegamos a un sector donde había que trepar y yo me quede, como tardaban camine hacia el fondo donde encontré la tumba.
Como dentro de toda la finca no se puede fumar por orden de Don Ata, me fui hacia el alambrado que marca los límites de la casa. Allí me encontré con la Guía que nos cobró la entrada que estaba hablando con el único hijo vivo del cantautor. Volvimos al Hotel, como eran las 12hs, el Guía resolvió comer ahí, y nos pusimos a armar la mesa en el estacionamiento.
PLATO DEL DÍA: SPAGUETTI A LA BOLOGNESA
Llegaron dos amigos del guía y se pusieron a contar historias. Y de pronto a prepararse nos vamos a GUAYASCATE a tomar Café. Media hora después todos dejaban la ciudad, yo en la Kombi, después de haber pasado el poblado de Churqui Cañada, Margarita venía muy retrasada y Gustavo le aconseja que se suba a la Kombi, una vez arriba nos comenta que Nora la de Neuquén debía tomar un avión para volver a las 8 de la tarde y ya eran casi las 5hs.
Adiós al Café, directo a La Dormida a buscar una YPF con duchas. La única estación era impresentable. De casualidad apareció el hijo de uno de los amigos del guía paseando con su coche, y lo contrataron para llevar a Nora directo al Aeropuerto de Córdoba y la acompañaban Matías y Margarita ¿?.
Nosotros nos quedamos subiendo las bicis preparando la vuelta, pasamos por Salsipuedes dejando al guía y a su ayudante, volvimos a la misma estación de llegada donde los que pedalearon se higienizaron y cambiaron y pasamos por el aeropuerto a rescatar a los acompañantes.

TRAVESIA CUBANA (nov-2017)

PROLOGO
Después de años de armarla y suspenderla, por fin me decidí y esa noche compramos los pasajes para el 5 de noviembre. La isla vive en un permanente estado de prevención de ataque por parte de los yanquis, no hay planos ciertos, no hay GPS, así y todo logre encontrar una vieja Michelin con caminos (cuando lleguemos allá veremos cuan acertados están) y quedamos conforme con el trayecto a realizar cruzando la isla de Este a Oeste y para finalizar nuevamente al Este.
Reservamos la 1º noche en un Hotel de La Habana y elegimos pasar 3 noches en un all-inclusive de Cayo Santa María, sacamos las visas, y hasta nos hicimos amigos de cubanos por internet.
A duras aceptamos viajar haciendo 3 escalas (Santiago – Lima – La Habana), pero a 2 meses de partir, llego “Irma” con su destrucción y como si fuera poco ahora viene María, ¿será el último? No sé pero nos pasamos todos los días mirando la TV Cubana. Está resuelto que suspender, no suspendemos, que una vez en Cuba veremos. Cruzamos los dedos.
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Bueno aquí estamos recién regresados, encontramos la Isla en pleno proceso de recuperación, la travesía se cumplió en un 80%, pero volvimos felices de haber conocido tan hermosos lugares y gente tan esplendida. A continuación el relato:
La Llegada 6/11
Retirar las bicis fue un calvario, debimos esperar que una señora sacara los 20 televisores de 40’, las herramientas y los neumáticos y ahí si aparecieron las chicas. Cuando salimos nos pegaron los 30ª de temperatura. Sacamos a las bicis de las bolsas y sorpresa Scotty tenía la rueda trasera zafada de su lugar por suerte nada grave, armamos y salimos pedaleando. El plano que arme para llegar al Hotel de nada sirvió, debíamos subir a una carretera y darle derecho. Igualmente fuimos preguntando y llegamos bien.
Hotel Neptuno Tritón, 4 estrellas, 22 pisos. Construido en los 60 y nunca realizado el mantenimiento, 6 ascensores (solo funciona 1, a veces), la habitación que nos dieron en el 3º piso estaba limpia pero hacía rato que necesitaba una mano de pintura. Sobre una mesa y en las mesitas de luz había unos lindos ceniceros y en la puerta un moderno cartel “Prohibido Fumar”. Se hicieron las 21hs y nos avisan de recepción que había llegado Adrián, a quien traíamos una encomienda de Buenos Aires. Gentilmente nos invitó unas copas mientras conversamos.

El comienzo 7/11
Según mis planos todo era agarrar el Malecón, darle derecho, subirse a la Vía Blanca y llegar a Jibacoa. Gra me dice que siente un golpeteo en la Bici, la reviso y encuentro una de las palancas torcidas rozando el cuadro, el mayordomo me facilita un martillo y a los golpes lo soluciono.
Para llegar al Malecón debimos preguntar varias veces, también nos informan que hay que pasar un túnel, pero que las bicis y las motitos no pueden pasar, debíamos buscar la parada del “Ciclo-Bus”.
El cielo estaba despejado, pedaleamos a ritmo con un viento en contra muy hincha, paramos varias veces a sacar fotos y a tomar algo frío y así preguntando llegamos a famoso Ciclo-Bus, para nuestra desgracia ya se había ido el último de la mañana y debimos esperar hasta las 14:30hs el próximo. La espera fue amena conversamos con varios cubanos y hasta con un italiano que se casó con una cubana y vivía 6 mesas en cada lado. Por fin apareció un Mercedes nuevo con un gran portón lateral y subimos por una rampa (pagamos 2 CUC por nosotros y las chicas), 10 minutos después bajábamos en la puerta del Hospital Militar del otro lado de la Bahía, un cubano nos acompañó hasta la ruta y seguimos pedaleando con mucho tránsito pero con una banquina grande y bien mantenida.
Cada tanto encontramos unas subidas largas para pasar un puente sobre ríos u otras rutas, que me matan. El tiempo pasaba más rápido que los kms y comenzó a bajar el sol (en Cuba para esta época es noche plena a las 18:30hs), en un recodo encontramos una señorita y nos informó que estábamos en “Boca Ciega” cerca de “Guanabo”. Ya estaba anocheciendo y decidimos bajar a buscar alojamiento. Encontramos al “Carpetero” quien nos llevó hasta lo de Margarita y alquilamos una habitación y nos pidió la cena por delivery. Ya más tranquilos caminamos hasta la playa y hasta nos metimos al mar. Bajo una tremenda oscuridad volvimos a la casa distante 2 cuadras.
Y mientras cenábamos a las 7:30 de la noche, se largó a llover. Amaneció lloviendo y decidimos quedarnos otro día. La lluvia y los nubarrones iban y venían. Optamos por dar un salto y con una camioneta conseguida por la anfitriona (80CUC) ir directo a Varadero al día siguiente.

Varadero 9/11
Salimos con lluvia y llegamos con lluvia. 
Me alegre de haber tomado esa decisión, la ruta ya no tenía banquina y por momentos diluviaba, y como si fuera poco el Huracán había volado todos los arboles del camino.
La habitación que nos consiguió Margarita estaba en 33 y Av. Playa, un lugar ideal y muy bien puesto. 
Nos atendió  Liberty (Libertad) nos dio las llaves y se fue. Desarmamos las alforjas y bajamos a la playa en el fondo del edificio, almorzamos lo que nos había sobrado del día anterior y salimos a pasear con las chicas, tratamos de llegar hasta la punta pero el viento en contra y el tráfico en la ruta lo hacia peligroso, paramos en la plaza WIFI, he intentamos entrar a internet, como no pudimos volvimos a la playa.
Así transcurrieron los 2 días que estuvimos en Varadero entre lluvia, solazo, pedaleo y caminatas. No sabemos si siempre será así pero a las 20hs todo está cerrado y las calles quedan desoladas, solo 2 negocios para comer hamburguesas permanecen abiertos.


Cruzando la Isla 11/11

Debíamos llegar a "Jaguey Grande", pero por las distancias la etapa se cortaba en "Jobellanos", Liberty cuando se enteró nos trato de locos, afirmando que en esa ciudad nos robaban o nos mataban. Con esa consigna salimos bajo un cielo con nubes y viento de frente. Dejar de la península fue fácil pero al tomar la carretera a "Cardenas" el tráfico se hizo muy intenso y la banquina era de tierra. Por fin llegamos a la circunvalación y entramos a "Cardenas" la gente nos desvió hacia una ruta secundaría en medio de plantaciones de caña, hasta que por fin subimos un puente sobre las vías del tren y entramos a "Jovellanos", íbamos por una calle larga hasta que se cortó y preguntamos a un bici-taxi por alojamiento, indicándonos una calle y un apellido. Cuando llegamos se trataba de un pasillo con varios cuartitos con baño no muy saludable, se trataba de un TELO, y como ya era tarde nos quedamos. Salimos a recorrer el lugar pero volvimos rápido por miedo de perdernos, no teníamos ni la dirección del lugar.
La cama era horrenda y dormimos mal. A la mañana Gra preparo un desayuno improvisado con lo que llevábamos y partimos, otra vez el mismo tipo de ruta, lleno de empresas dedicadas a las plantaciones de caña. En una parada de Bus paramos y Gra descubrió un edificio abandonado que resultó ser una de las famosas escuelas que se implementaron en los 60 a semejanza de los rusos, estudio y concientización con alojamiento y trabajo en el campo. La escuela tenía una mujer cuidadora que nos invitó con un rico café cubano y nos mostró el colegio.
Debíamos ir hasta un semáforo que realmente no vi y doblar a la izquierda, comenzamos a subir, pasamos a un cubano con una bici que crujía y no le gusto e inmediatamente siento que me pasa como endemoniado, primero con Gra y luego conmigo, empieza a preguntar de donde son, que linda bici, cuánto vale, la venderías y se largó a lloviznar cada vez más fuerte y justo cuando comienza el pueblo veo una parada de Guagua y me meto a tiempo del aguacero. Detrás mío Gra y una parejita en moto, les  preguntamos por la comisaria, ya que el Hostal reservado por Margarita quedaba al lado, por suerte nos indican que queda cerca. Minutos después intentamos salir pero se largó otro aguacero, y cuando mermó llegamos al Hostal El Ranchón. Tremendo lugar en medio de la nada, 3 habitaciones a full, con pisos y revestimientos de porccelanato, grifería de calidad, pileta de natación y quincho, donde nos estaban esperando.

Ciénaga de Zapata 13/11
Como habíamos pasado por alto “Matanzas” nuestro nuevo destino era una etapa intermedia, pasar la noche en “Playa Larga” y luego terminar en “Playa Girón”, cruzamos la ruta Nacional y entramos a la Ciénaga de Zapata, Parque Nacional y zona de guerra allá por 1961 con la Invasión Yanqui. Primero pasamos un Hotel 4 estrellas, luego un criadero de cocodrilos, hasta llegar a “Palpite” donde se libró la batalla final y las fuerzas de Fidel y el Che vencieron a unos mercenarios entrenados por la CIA. Hay muestras de balazos de avión en varios edificios como prueba. Y llegamos al Hostal de Magalis.
Una sencilla casa con 2 habitaciones muy pulcras y la esmerada atención de Magalis. Después de sacar las alforjas a salimos a recorrer la zona y nos sorprendimos ante una playa apropiada por los Hostales llegando prácticamente hasta el agua. La playa pública era pequeña y descuidada, además el agua era mezcla de mar y rio.
Desayunamos temprano ya que el día se presentaba caluroso y salimos. Rectas larguísimas a veces con viento de cola o de costado por un camino bastante roto y rodeado de arbustos.
Pasamos una villa turística llena de casitas, una cueva de peces de colores, y una playa de corales para hacer buceo y por fin Playa Girón donde nos agarró otro aguacero. Íbamos entrando al pueblo cuando una señora nos llama, otra vez la mano de Margarita, nos estaban esperando y luego de entrar las bicis nos obsequian con unos ricos vasos de jugo Guayaba y una empanadilla dulce muy rica del mismo fruto.
Dejamos todo y con las bicis nos fuimos a almorzar a la playa, comimos pizzetas y nos maravillamos con sus playas una verdadera pileta de agua tibia totalmente transparente. Volvimos ya de noche para cenar, bañarnos y a dormir.
Al otro día desayunamos y partimos para pasar el día en la playa, a Gra la esperaba unas chuletas de pescado recién sacado y a mi unas de cerdo todo a la parrilla (exquisito). Volvimos temprano para ver el Museo de Girón.
La ruta a “Cienfuegos” por dónde íbamos a ir está cortada parece que el Huracán se llevó un puente, única ruta volver a la Carretera Nacional y volver a bajar. Esto motivo que salteáramos esta ciudad y en Micro fuéramos directamente a “Trinidad”

La Ciudad de las luces y el buen beber 16/11
Después de 3 horas llegamos a “Trinidad” donde nos esperaban del Hostal, pero nos llevaron a otro ya que no tenían lugar, donde nos recibió Pipo, con una habitación muy bien preparada. Nuevamente dejamos las alforjas y partimos para Playa Ancón distante 15km. hermosas.
Tres noches en “Trinidad” para descubrir que esta ciudad si tiene noche, montones de turistas y cubanos a juntan para comer y beber en la zona vieja, con negocios abiertos hasta altas horas.
Nos llevamos, muy lindos recuerdos y mucha playa.
La gran duda, se puede subir los “Topes Collantes” con las bicis cargadas, todos nos dijeron que no, que varios se quedaron subiendo con coches y los micros no la suben. Decisión vamos a Santa Clara en micro. Caminando nos fuimos a la Terminal a reservar pasaje, solo reservar, no te pueden vender porque se les cuelga la internet.

La Ciudad del Che 19/11

Las bicis SI, las bicis NI, las Bicis NO. Después de una larga espera las chicas no viajan con nosotros, irán en el siguiente Bus y llegaran 5hs mas tarde. Como no hay otra solución aceptamos. Partimos nosotros, el micro va a “Cienfuegos” y luego a “Santa Clara”, nos espera un taxi y nos lleva al Hostal La Buena Vida, reserva de Pipo. Damos una pequeña vuelta mientras nos preparan el almuerzo, estamos en la zona fundacional de lugar, en la esquina vemos un mural recordatorio de “El Vaquerito” soldado del Che muerto en defensa de su batallón, descansamos y nos vamos en carro a caballo al Mausoleo del Che.
La palabra ¡impactados!, queda chica ante semejante obra recordatoria y de respeto hacia la memoria del Che. Luego de preguntar nos autorizaron a dejar una banderita argentina como ofrenda. No quisimos irnos sin tomar unos mates bajo la mirada del Ernesto Che Guevara.
Hora de pasar por la terminal a buscar a las chicas, íbamos caminando cuando Gra se da cuenta que dejo los cupones en el Hostal, mientras discutíamos que hacer sale a buscarnos la encargada para avisarnos que ya llegaron, pero se niegan a entregarlas sin el comprobante. Tomamos una moto-taxi para recoger los papeles y volvemos rápidamente, por fin las chicas están otra vez con nosotros y volvemos pedaleando.
Comienzan los problemas, en la terminal nos confirman que Vía Azul no entra a los Cayos, que solo entran los chárter. Alquilemos un auto, no hay autos para alquilar en Santa Clara. Difícil decisión viajamos a Cayo Santa María sin bicis y las dejamos en el Hostal junto con toda la ropa de ciclismo.
Mientras nos consiguen un auto, pedaleamos hasta el Tren Blindado, testimonio de la sagacidad del Che en la lucha armada, como logra derrotar a un batallón de insurgentes apoyados por la CIA, que venían en un tren con los vagones blindados y llenos de armamentos. Monumento que se levantó en el mismo lugar de los hechos.
Trescientos metros adelante se encuentra el Comité Provincial Comunista de Santa Clara, el edificio se llama CHE, y en la entrada se encuentra la reciente escultura a tamaño natural del Che con un niño en brazos, esta obra refleja un momento histórico en el que bajo bombardeo de los insurgentes, una madre pide a gritos que salven a su hijo atrapado bajo las ruinas y el fuego de su casa. El che en persona se baja de su jeep entra al edificio y sale con el niño en brazos.

Recreo 21/11
Llego la tan ansiada visita al Cayo, a media mañana nos pasa a buscar un taxi cubano y partimos solo con 2 alforjas, llegando al mediodía, entramos al Starfisch (4 estrellas) y le digo al taxi que espere. En la recepción confirman mi reserva, pero como el Hotel está cerrado me piden perdón y me trasladan a otro Hotel de la cadena, el Sanctuary Grand Memories de 5 estrellas, que es el único abierto. Pagamos el taxi y entramos a la recepción, donde firmamos el ticket de la Visa y nos llevan a la habitación 6119, un lujo, cama súper King sise, heladera repleta de bebidas, 4 botellas de Ron, sala de estar y balcón. Todo all inclusive, por 61 dólares la habitación por día.
Dejamos todo nos ponemos las mallas y a la playa, el hotel está a un 70%, el Huracán le paso directamente por arriba, pero trabajaron y trabajan incansablemente para recuperarlo, todos los días había algo reparado. En él bufet de la playa pedimos unas hamburguesas de carne de cerdo completas con fritas y dos Bucaneros que gentilmente el mozo  trae hasta nuestras reposeras.
Y así van pasando las 3 noches pagadas, desayunando, almorzando y cenando a lo grande, hasta que Gra me dice me quiero quedar una noche más. Ella solita se fue hasta la recepción y se pagó el día sin que nos cambiaran de habitación, eso sí a 180 dólares.
Aquí tampoco hay autos de alquiler

y cuando ya no sabíamos que hacer un mozo nos ofrece conseguirnos un auto con parrilla en el techo para ir a recoger a las chicas y seguir hasta la Habana, aceptamos de inmediato y nos dedicamos a vaguear en la playa.
En un día Lluvioso nos vamos del Cayo Santa María, el auto esperado era un Buick 1950 sin parrilla y el chofer no tenía idea de las bicis, y mientras conducía se puso a buscar un reemplazo que nos esperó en la entrada a Santa Clara, recogimos a las chicas y seguimos rumbo a La Habana.

Final en La Habana 25/11

Apenas llegamos al Hostal de Nieves dejamos las cosas y con las chicas nos fuimos a la Plaza de la Revolución, tomamos la Av. Isabel II buscando un lugar para almorzar pero ya era tarde, llegamos al Malecón buscando un barcito donde habíamos parado aquel 7 de noviembre, pero apenas llegar vimos la imponente figura del Hotel Nacional de La Habana, con Gra nos miramos, y al unísono dijimos vamos a tomar un café. Cenamos en lo de Nieves, en compañía de Adrián que paso a saludar.
Después de desayunar salimos con rumbo a Habana Vieja, que nos pareció otra Habana, con la mayoría de los edificios pintados o en remodelación como el Capitolio y todo lleno de turistas.

 FIN
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Cruce del Túnel Subfluvial (Paraná – Santa Fe) y + (Nov 2016)


Bueno llegó la hora, ese sábado 26 a las 07:30 salimos de casa en la Kangoo con las bicis y un montón de ropa, (no sabíamos que temperatura haría con este clima de mierda), íbamos con ritmo tranquilo pensando que alcanzaríamos a Gustavo y así ir juntos, pero cuando lo llamamos al celu, este nos comenta ya está en Zarate, casi 60km delante y bueno abra que acelerar. Cuando tomamos la RN12, fuimos mirando las estaciones de servicio pero al no verlos decidimos seguir solos el camino a Paraná.
Preguntando aquí y allá, a las 13:30hs entramos a la ciudad, como yo pensaba ir colgado de la camioneta de Gus, no había tomado nota de la dirección de las cabañas alquiladas. Gracias al WIFI de una estación Shell pude abrir el correo y descubrir que íbamos a “Verdes de Guayacán”  y hasta teníamos teléfono del contacto, al cual llamamos y nos dio las indicaciones para llegar.
En la puerta ya están esperando Alejandro y Romina, y mientras llegaba la Sra. para abrirnos las puertas también llegaba Gus con (Matías F, Matías V, Anita, María Ester, Patricia y en auto aparte Pablo, Hernán y Luciano. Ya estábamos todos.
Bajamos las bicis y los bolsos, cada uno se fue a su cabaña preestablecida y reaparecimos disfrazados de Bikers.
Eran cerca de las 05:00 de la tarde hora de hacer el Citi-Tour, pero el tiempo no estaba de acuerdo, el cielo cada vez más negro indicaba lluvia, se largó a pispiar,  la temperatura sería de 36º, salimos igual, subimos la cuesta siguiendo a Matías F. que había encontrado un senda y casi nos matamos, en una tremenda bajada nos encontramos primero con una escalera y luego un canal para el agua, cuando llegamos a la calle ya diluviaba, volvimos. Chorreando agua entramos al quincho a sacarnos la ropa y mientras esperábamos que pare comenzó la mateada.
Los más jóvenes (Matías V., Pablo, Hernán y Luciano), comenzaron a impacientarse y por más que llovía a cantaros volvieron a salir, volviendo más que empapados pero felices.
Domingo 27, el Gran Día.
Amaneció algo nublado pero con ánimos de arreglarse, llegamos a la Plaza de los Inmigrantes y ya era un desbole de ciclistas, Gus apareció con una caja con los Kits para el grupo. Pusimos los números y salimos a calentar subiendo un cerro. Nos encontramos con Tito que con sus 85 pirulos sigue pedaleando y con Horacio Pepe recién restablecido de sus operaciones, que alegría verlos en la lucha.
A las 13:30hs según lo previsto nos pusimos en marcha los 1400 ciclistas, un verdadero ejército recorriendo las calles de Paraná en la búsqueda de la autopista que nos llevaría al Túnel Subfluvial, mientras la Policía y la Gendarmería iba cortando las calles se fue formando la columna. Llegamos al peaje y nos guiaron hacia un estacionamiento mientras despachaban los últimos autos que estaban en la cola, unos 30 minutos después y con un Sol abrazador nos pusimos en movimiento. Entramos al Túnel utilizando todo el ancho, respetando a los demás, cantando, gritando en medio de un sonido atronador. Que ancho es el Río Paraná tardamos un buen rato en llegar a Santa Fe, aquí nos esperaba la Policía Local y más Gendarmería, llegamos a la zona de pesaje de camiones y había paraba de aprovisionamiento con agua fría y frutas secas, buscamos una sombra nos metimos debajo de un árbol y sacamos los sándwich que habíamos llevado. Como a la hora  continuamos pedaleando pasando el puente colgante, hasta llegar a una plazoleta al costado de la costanera santafecina donde nos esperaban con ensalada de fruta y más agua.
45 minutos después emprendimos el regreso por el mismo camino, parada en el pesaje con bananas y naranjas, parada en el peaje y vuelta a cruzar para llegar otra vez a la Plaza de los Inmigrantes cerca de las 7 de la tarde donde nos entregaban un choripán y una lata de birra.
Tremenda, Hermosa, Alucinante experiencia del cruce, fue un gusto hacer más de 500km para participar de esta movida organizada por la gente de Médanos Bike de Paraná.
Lunes 28, Gustavo había planeado hacer una travesía por caminos de tierra hasta Villa Urquiza, 30km de ida, 30km de vuelta, imposible estar de vuelta a las 5 de la tarde para entregar las cabañas. Yo dije conmigo no cuenten con los más de 62km del día anterior ya estaba echo (además sabiendo había llevado la 29 sin suspensión), Gustavo entendió y cambió a volver todos en la camioneta con el tráiler.
Eran cerca de las 9 cuando por fin se pusieron en marcha, Anita en la primera subida desertó, la hicimos volver a dejar la bici, mientras volvíamos a recogerla. Los caminos se encontraban medio blandos por la lluvia, peligrosos para transitar con la camioneta.
Cuando ya faltaba poco para llegar a la balsa que nos cruzaría el Río Las Conchas, Gus freno y nos dijo aquí no paso. Los chicos iban bastante adelante luchando con el barro hasta que llegaron a la balsa, sabía que Gra era la única que me contestaría el llamado, nos pusimos de acuerdo que nosotros llegaríamos por la ruta y que ellos siguieran hasta la playa.
Mientras todo esto sucedía vimos como una 4x4 volvía marcha atrás más de 500 metros por el barrial, confirmando la predicción de Gustavo.
Después de un largo derrotero llegamos a las playas de Villa Urquiza y encontramos al Grupo a la sombra tomando unas birras. Mientras Gus y Yo subíamos las bicis al tráiler el resto pidió unos sándwich y mientras comíamos contaron las peripecias del barro, de los que se cayeron, de los que lloraban sin saber qué hacer con las ruedas trabadas por el barro.
De regreso a las cabañas y luego de bañarse cada uno armo sus bolsos y fuimos partiendo para sus casas menos nosotros que visitaríamos las termas de María Grande a unos 40km.

Gra y Hugo

NAVARRO con CICLO-TUR


A Navarro fuimos varias veces, y el Hotel El Fortín lo conocemos desde hace varios años, pero la nueva forma de hacer cicloturismo de Alejandro nos pareció acertada y económica para estos tiempos y allá fuimos.

Sábado:
Nos juntamos en la YPF de Gaona y Gral. Paz, él nos llevaba las bicis y nosotros a dos ciclistas con los que compartíamos los gastos de nuestra camioneta.

A las 10:30 de la mañana ya estábamos en la puerta del Hotel y aunque Ale llamó durante el viaje recién nos dieron las habitaciones a las 12hs.

Si bien ya era el mediodía nos cambiamos y partimos hacia un pueblo llamado Las Marianas, que según decían era parecido a Tomas Jofre. Con un viento de frente bastante molesto recorrimos los 35km. por un camino polvoriento. Cuando llegamos nos encontramos con un poblado muy pequeño y sin ningún restaurante y casi nada abierto. Solo un almacén de campo donde pudimos comprar unos salames, queso, pan y unas gaseosas. No sé si era el hambre pero todo estaba muy rico. Una heladería que nunca abrió tenía justo una mesa con 6 sillas que usamos para almorzar, luego algunos dormimos una pequeña siesta en los bancos de la plaza. Y como ya era tarde Ale nos despertó para volver.
Yo me hacía ilusiones de volver con viento a favor, pero Alejandro tenía otros planes y nos llevó por otro camino más largo y con más viento en contra y mintiéndonos con las distancias. Otra vez volví a demostrar mi total falta de estado y que no soporto hacer 50km. Tantas veces pare que el grupo se me perdió de vista, hasta que debí aceptar que Alejandro me remolque unos 20km hasta reencontrarnos todos en una estación de combustible, en las afueras de la ciudad y con asfalto. Tomamos un café bien caliente y ya de noche llegamos al Hotel. Bañados y cambiados nos fuimos a comer unas ricas napolitanas con birra. (la mejor de la casa, napo a las 3 cebollas, uhhhhh)

Domingo:
Nanci todavía no puede pedalear mucho y se había quedado sola en Navarro, después de desayunar decidí que yo no pedalearía hasta Lobos, que mejor con la camio haría de apoyo y la llevaría de acompañante. Cuando salimos de la ciudad los que pedaleaban comenzaron a sentir el viento otra vez en contra y más fuerte, debiendo parar varias veces para recuperar energías. Además era constante el ir y venir de vehículos por nuestro camino llenándolos de tierra. Por fin llegamos a Empalme Lobos y costeando las vías a la estación Lobos del tren, donde se desarrollaba una feria de las Comunidades. El señor que fabrica cerveza artesanal, también vendía unos sándwich de Lomito de Cerdo a la Cerveza, que casi todos compartimos. 
La vuelta fue peor, con más viento en contra y más vehículos llenando todo de tierra, parando largo rato en el almacén de campo de Las Chacras para reponerse con algunas gaseosas bien frías. Entrando a Navarro nos metimos en el predio donde se encuentra la réplica del Fortín Lobos donde también se encontraba otra fiesta de las comunidades. Ya en plaza nos sentamos a tomar unos amargos esperando que se haga la noche donde hicimos una corta salida nocturna esta vez todos. Nuevamente limpitos volvimos a comer más napolitanas con más birra (para mí una napo picante).

Lunes:
Citi-tur por la ciudad y luego llegamos al monolito recordatorio donde fue fusilado Dorrego, unos 10km de tierra pero lo encontramos cerrado, sacamos unas fotos en el Cartelón y volvimos por el mismo camino hasta una senda que nos llevó a la laguna de Lobos donde tomamos unos amargos, volvimos al Hotel a buscar nuestros bolsos, y partimos con rumbo a la Choza, donde en la parrilla de Hugo algunos comimos asado y otros un platazo de ravioles con estofado y a casa.

Hugo

OCT-2016

Villa Valle María ER con GG y Médanos Bike


Muchos meses sin andar en bici, principalmente por el mal clima y el miedo a enfermarme y Gustavo publica una pedaleada por los repechos entrerrianos, entrando a pueblos cercanos a la ciudad de Diamante y a buen precio.

Sábado 13/08/2016
Después de renegociar, a la 07:30hs Gustavo pasó a buscarnos directamente a casa, haciendo en la puerta el lugar de reunión. Allí nos conocimos con Mónica, Silvia, Matías y Jorge (el nuevo), primera vez en el grupo.
Por una ruta media desierta rápidamente cruzamos el puente de Zarate, hasta llegando a Ceibas donde se pudrió todo por un accidente en nuestra mano. Luego de 40 minutos dejamos la RN14, hacia la RN11 y cerca de las 15hs llegamos al “Monasterio Stella Maris” en Villa Valle María donde nos alojaríamos durante este fin de semana largo. Este impresionante Monasterio fue escuela con alojamiento, dirigido por Curas Católicos de origen alemán, hoy se encuentra vacío, administrado y mantenido por el municipio de la Villa, que lo usa para eventos.
Elegimos habitaciones y nos juntamos en el patio trasero, cambiados para salir a pedalear. Como llegamos un día antes que el grupo de Médanos la idea era recorrer las Aldeas Alemanas del Volga en la zona.
Tremenda bajada a más de 36km/h y el primer repecho que me hizo pensar a que mierda vine. Una avenida de ripio con división en el medio nos introdujo en Villa Valle María, como era la hora de la siesta las calles se encontraban desiertas, una calle asfaltada con pendiente nos llevó a la iglesia que se encontraba cerrada. Llegamos a la ruta que hicimos por unas cuadras y metiéndonos por una calle llegamos a los campos, esta es una zona agropecuaria y a ambos lados íbamos dejando atrás campos con plantaciones de trigo, llegando a la otra aldea comenzaron los criaderos de pollos, otra de las actividades zonales. Pasamos por el primer cementerio católico alemán y seguimos hasta la iglesia donde encontramos a las monaguillas que esperaban al cura. Visitamos dos Aldeas más y ya siendo las 6 de la tarde emprendimos en regreso. En el ocaso del Sol nos dimos cuenta que la temperatura bajaba rápidamente y paramos para abrigarnos, en el aire se sentía el frío y la humedad de los campos. Cuando veníamos subir las cuchillas era un castigo, ahora ya era una maldición. Cada tanto debían parar a esperarme porque se me iban a más de 200mts en medio de la oscuridad. Gustavo no quería volver por la ruta porque tenía miedo, tampoco me dejaba ir a mi hasta la ruta y esperarlo que me venga a buscar con la camioneta, así que seguimos, cuando veían que me quedaba muy atrás paraban a esperarme. Llegamos a la ruta en Valle María, varias cuadras planas y luego bajada, de golpe Gustavo se tira a la banquina (veníamos tan bien), estábamos solos pero paro porque llegamos a un puente sin banquina y en medio de la subida. El Monasterio estaba cerca pero no se veía porque estaba a oscuras y cuando ya veía que caminaría largo y tendido aparece una camioneta roja, que resultó ser el Secretario de Deportes, uno de los organizadores y se ofrece a llevarme. Subimos la bici y se puso atrás del grupo iluminando el camino con las luces largas. Subimos, nos bañamos, en la camioneta de Gus, nos fuimos a una parrilla a comer un rico asado y volvimos a dormir.

Domingo 14/08/2016
Habíamos quedado en estar listos para desayunar a las 8AM en una cocina en otra ala del Monasterio, cuando llegamos Mónica y Silvia ya habían vuelto a su habitación, tomamos café y unos mates mientras Gustavo informaba que salían para el Balneario de la Villa y hacer una travesía en lancha por el Paraná y me alentaban diciéndome que sería toda bajada, a lo que yo contestaba que la vuelta era toda subida. A las 9:30AM los despedí en el patio de atrás, deberían volver antes de las 12 para almorzar, momento en que nos juntaríamos con el grupo de Médanos Bike.
Termine el cigarrillo y me fui a dormir. De pronto en medio del sueño siento ruidos, gritos y motores que van y vienen, abro los ojos y si no es un sueño, miro la hora 11:30, miro por la ventana y veo varios autos cargados con bicis, bajo al patio y encuentro una veintena de autos estacionados, voy para el frente y encuentro una romería más de 100 vehículos estacionados por todo el parque con gente caminando o pedaleando de aquí para allá. En el vestíbulo pusieron una mesa para acreditar a los ciclistas, luego de buscarlos en unas listas les daban un cartel con un número para poner en la bici y luego con los bolsos salían a encontrar una cama para dormir. Me identifique como integrante del grupo de Gustavo y me dieron los números para Gra y para mí, de los otros no conocía los apellidos. Estaba poniendo el cartel a Scotty cuando se me acerca el cocinero para informarme que nuestro almuerzo está listo en una habitación medio escondida para que los demás no nos vean comiendo, le digo que la retrase ya que los otros todavía no regresaron.
Al rato llega Gra con Gus, le cuento como es la cosa y se va a buscar los números faltantes, los dejamos poniendo los carteles y nos vamos a almorzar.
Mientras esperamos al resto Gra me cuenta lo buena que fue la travesía y que yo tenía razón las cuchillas eran terroríficas.
En el frente del Monasterio, los 200 ciclistas se hacían sentir, a las 15hs,  Aldo el coordinador de Médanos Bikes daba las indicaciones y partimos. Era el mismo camino de salida de ayer, deje pasar a unos cuantos y el solo efecto de la bajada me llevo para adelante, unos 500 metros que si venís rápido ayudan en el repecho, voy bien posicionado cuando la fotógrafa me saca la primera foto. El grupo dobla a la izquierda y ya me empiezo a retrasar, me pasa Gra y varios del grupo, llego a la cima, vuelvo a sufrir la subida, bajamos un tramo plano donde disfruto y en la siguiente subida digo basta. Llegan los chicos que vienen barriendo, me preguntan cómo estoy, les digo Mal, y me preguntan si me quiero subir y le digo Siiiiii. Me suben la bici a una Ford F100 casi cero del municipio y me subo a la cabina, va manejando Leandro que resulto ser de Devoto, que un día quiso conocer el pueblo de su padre y no volvió más, trabaja para el municipio de Che pibe, tanto soluciona un problema en el alumbrado público, como arregla un vehículo o hace de chofer, por ejemplo en esta bicicleteada. El grupo pasó un charco y se está reagrupando, me junto con mi grupo y les comento mi situación. A seguir. Al costado se están juntando unos ciclistas y varios del grupo organizador, veo a Mónica que es medica con una chica en el suelo y veo a NUNU al costado me asusto y bajo corriendo pero veo a Gra parada sacando fotos al costado, me tranquilizo y me acerco justo cuando Mónica se da vuelta y dice clavícula rota. Busco a uno de los chicos que iba barriendo y le comento, este ya estaba hablando con Aldo, y ahí empiezan a llegar todos, se arma un revuelo alrededor de la piba, todos dando ideas pero la ambulancia no llega (parece que no había señal¿?¿?¿) La pobre piba sigue tirada, tubo un principio de pérdida de conocimiento, no sabe cómo llego allí. 
Parece un chiste Mónica es ginecóloga y ahora llega un auto con un médico de Rosario que es proctólogo, como en el auto hay cuellos ortopédicos deciden ponerle uno y en el auto que vino el medico llevarla al sanatorio. Nos mandan seguir. Ya somos dos en la pick-up, a una Rosarina se le rompió el cierre del palo del asiento y llegamos a Puerto Alvear donde había reagrupamiento esperando los turrones que llegan detrás nuestro. Cuando la gente ya se impacientaba subimos hasta la Villa de Gral. Alvear donde volvimos a parar frente a unas iglesias, el camino marcaba zona barrosa y mientas los ciclistas seguían nosotros buscamos la ruta asfaltada y esperamos en el encuentro de rutas. Gran pelea Gran, entre Aldo y el Secretario de Deportes, había que seguir hasta el balneario de Villa Valle María pero ya eran más de las 18hs se venía la noche y casi nadie estaba con luces, además nadie se atreve a cortar la ruta. Yo me desentiendo cuando veo venir un grupo grande al que hacen parar para darle las noticias, serán 50 a 70, se les dice que deben ir “de a uno por la ruta sin pasarse, bien por la derecha y se van todos, llega gente que no escuchó y como me ven vestido de ciclista me pregunta y paso a ser informador, a Leandro le dan ordenes de que siga al último mientras yo aviso que ahí vienen un montón mas, entre ellos Gra y mi Grupo, les digo que no paren y me subo a la camio mientras a lo lejos se ve venir varios más. Vamos circulando despacio con dos ruedas sobre la banquina hasta la curva al balneario cuando uno de los ciclistas de la organización nos hace señas para que doblemos por el camino que lleva al Stella Maris. Ya en la base bajo mi bici y me voy para el patio donde me encuentro con el grupo que estaba atando todas las bicis juntas.
Bueno a bañarse y a cambiarse para la cena-show.
Corrieron varias botellas de birra en las mesas antes de trajeran el arroz con pollo del cual devoramos varios platos con más birra y arranco el Show. Que duro hasta las 2 de la matina.

Lunes 15/08/2016 (Feriado puente)
A las 7 en punto comenzaron los gritos (quiquiriquiiiii, quiquiriquiiiiiiii) imitando al gallo. Desayuno para 200 y partir rumbo a Diamante y seguir hasta el Parque Pre Delta. Me cruzo con uno de los chicos que van de furgón de cola y le comento que cuando veníamos el sábado la cartelería informaba que estaba cerrado, a lo que me contesta que ya lo saben pero van igual (¿?).
El clima seguía estando hermoso para ser invierno, solo que hoy un viento frio y muy molesto venia en contra. La turba multicolor cada vez se alargaba más, producto de las subidas (algunas con un piso en muy mal estado) y del viento, hasta que en un reagrupamiento decidieron entrar a Diamante por la ruta, vi a Leandro que ahora manejaba una camioneta Iveco, puse la bici a una Pick-up y me subí a la Combi. Otra vez las discusiones, cortamos, no cortamos, hasta que apareció un patrullero y se puso en el medio.
Recorrimos Diamante y llegamos al Parque Nacional Pre Delta, como se sabía, cerrado por las inundaciones. Lo bueno del día, en una chacra contigua una Yegua Blanca muy bonita al ver tanta gente comenzó a variar a lo loca, pero con mucho estirpe, buscando que la fotografíen y el público atento le respondió. Y ahora??, volver unos 3km hasta otra entrada que lleva a un barco encallado hace tiempo, mientras la mayoría subía y se sacaba fotos en el barco se repartieron turrones y agua.
Nos separamos, la turba caminando por una senda, angosta y escarpada al costado del rio, nosotros por la ruta. Inicialmente el punto de encuentro era un lugar llamado Punta Gorda, un mirador recién terminado a orillas del rio con subidas muy grosas. Pero a último momento decidieron salir de la senda por otro camino y llegar a la plaza principal de Diamante donde el intendente hacía tiempo estaba esperando a los ciclistas. La cumbia sonaba muy fuerte cuando los ciclistas subían a la plaza, estos atraídos dejaban sus bicis y se ponían a bailar, mientras comían sus raciones de medias bananas, pero al rato aparecieron 3 cajas llenas de bananas enteras y la música y las fotos continuaron.
Sabía que esta era mi oportunidad, saque el casco y la caramañola, baje la bici y ya estaba listo para pedalear los últimos 30km.
Cuando ya estábamos en la RN11 con una hermosa bajada y viento a favor, pararon al grupo y nos hicieron doblar otra vez a la tierra y a las cuchillas, por un momento pensé en parar y esperar a Leandro pero me pareció muy estúpido y decidí aguantármela. Cuando doble para ingresar al Monasterio uno de los ciclistas que dirigían me grita a las 3:30 almuerzo.

Misceláneas:
·       Me sorprendió lo grande de los grupos tanto de Rosario como de Santa Fe. Con la participación de muchas y hermosas mujeres “solas”, en la cena-show todas totalmente producidas (parecía una reunión de solas y solos)
·       Muchas 29er de buenas marcas y en muy buen estado.
·       La mayoría de las mujeres vestidas muy “pro” con ropa de marca, con buen estado atlético y bancándose la subidas y bajadas.
·       Me desilusiono que al cruzar el único vado estas y estos bikers pararan a sacarse las zapatillas para cruzarlo.
·       Médanos Bike, hay que tener mucho huevo para organizar una pedaleada con 200 participantes y no morir en el intento.

Hugo Nacarado Ago/2016
Fotos: 
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